Un viaje express a la feliz, aprovechando la oportunidad del Festival de Cine más importantes del país.
Aprovechando que nos gusta mucho el cine y Mar del Plata (parece ser que una cosa lleva a la otra indefectiblemente), decidimos tomarnos un colectivo e ir a vivir los últimos días del Festival Internacional de Cine. Salimos directo del trabajo y a las 7 ya estábamos en Retiro listos para salir hacia la costa.
Tras 5 horas de viaje, puntual, llegamos a Mardel a eso de las 12 de la noche. Partimos de la estación vieja y fuimos directo al hotel Repetto, un lugar de descanso con ambiente familiar y calor de hogar. Allí pasamos una de las estancias más memorables que tenemos en la ciudad.
Durante dos días recorrimos los lugares más tradicionales de Mar del Plata, visitamos la catedral, recorrimos de punta a punta la rambla, nos apostamos el sueldo del mes en el casino y pasamos largas sobremesas en Manolo (seguimos maravillados por la exhuberancia de sus platos). También hicimos la parada obligada por la heladería Italia para degustar un cannoli y cumplir con la rutina marplatense.
No puedo terminar este relato sin expresar mi decepción por la desaparición de Ferimar. La tradicional feria de indumentaria supo ser uno de los entretenimientos que mejor nos supo ocupar durante nuestras breves estancias en Mar del Plata, y hoy perdió su lugar.
¡Ah no se olviden de llevar abrigo, siempre hace frío!