Crónicas de Viaje
(4) (1)II parte de la cronica iniciada como "Encantador Junin de los Andes"
Luego de disfrutar en “Encantador Junín de los Andes” partimos tempranito hacia destinos ya conocidos y que eran dignos de volver, como Villa Traful y Villa La Angostura.
El tiempo de la primera quincena de marzo es lindísimo, pues parece primavera y los días se pueden aprovechar plenamente.
Esta de mas decir q la ruta 234 además de estar en muy buen estado, es un placer transitarla, pues tiene unos paisajes maravillosos, uno va rodeado de montañas (las más altas con sus picos nevados) y lagos de diferentes características, pues no son todos iguales como algunos pensaran, hay de aguas verdes, otros azul petróleo, otros q son espejos perfectos.
Es importante destacar q en esta época, al lado de la ruta ya no hay muchos lupinos en flor, pero lo q si está en su esplendor es un arbusto o yuyo, con una flor seca en forma de estrellita, q al bajar se me pego en las zapatillas, zoquetes y jogging y fue imposible sacarla y menos viajar con ella x lo q pincha, tuve q abrir la valija y cambiarme de ropa en plena ruta.
Hicimos escala en San Martin de los Andes para tomar unos mates a orillas del Lago Lacar y luego seguimos el desvío hacia Traful.
Este camino es hermosísimo pues se comienza rodeado de la vegetación del lugar, predomina la lenga y los coihues de un tamaño altísimo, para seguir serpenteando la montaña y comenzar a ver el Lago Traful en todo su esplendor.
Villa Traful posee una población de aproximadamente 500 habitantes, es muy tranquila y pintoresca.
Nos alojamos en el Hotel Marinas Puerto Traful, q se encuentra sobre la costa del lago y donde fuimos muy bien atendidos por su encargado Armando y por Silvina (ambos oriundos de Mendoza). Las habitaciones son muy bonitas, con un baño bastante amplio y con un deck, donde es muy lindo sentarse a observar los atardeceres sobre el lago con el marco de los rosales del hotel. También disponían de servicio de cena, con precios muy accesibles y cocina simple y cuidada, servida por una encantadora moza oriunda de Buenos Aires.
También se come muy bien en el restaurant Ñancu Lahuen, un lugar pequeño y bonito y de muy buena cocina con platos abundantes (No dejar de observar el piso, realizado sobre circunferencias de troncos de árboles, súper pintoresco).
Es muy bonita la Capilla (pedir la llave en el restaurant antes mencionado), a la que se llega por una escalera rodeada de lavandas, también tiene subida para auto. Es muy sencilla, los bancos y el altar son de troncos y con una hermosa imagen de Nuestra Señora de Traful.
Imperdibles: visitar el mirador del Traful, un acantilado de origen glaciar q cae de pique sobre el lago , y también, saborear los alfajores “Del Montañes”..
Un lugar para obviar, la visita al cementerio (Muchos pensaran para que visitar el cementerio, no?, pero a mi entender habla de la cultura del pueblo), se encuentra en un predio al lado del lago, pero está totalmente descuidado.
Un detalle a tener en cuenta para casos de urgencias, es q, de acuerdo a las consultas realizadas, la villa cuenta con un medico permanente y una enfermera, y en caso de una emergencia se realiza el traslado del paciente hacia Bariloche, pero por la ruta a Confluencia, q es de mejor y más rápido acceso.
Bueno, luego de disfrutar caminatas alrededor del lago y juntar piedras (mi debilidad), nos fuimos de esta pequeña y pintoresca villa y llegamos a nuestro destino final Villa La Angostura.
En nuestra anterior visita nos habíamos alojado en Cabañas Quetrihue, y como teníamos una excelente experiencia en ellas, volvimos al mismo lugar.
Es un complejo de 6 cabañas preciosas y muy completas, a orillas del lago Nahuel Huapi, que cuenta con un detalle muy piola, q es un ascensor de montaña, muy importante cuando se viaja con adultos mayores o cardiacos. Fuimos recibidos por los nuevos responsables del lugar: Ignacio y Luz, una joven y agradable pareja, oriundos de Mendoza y q se instalaron con sus hijos en esta hermosa villa buscando mejor calidad de vida, y gracias a Dios la encontraron.
En esta oportunidad, disfrutamos mucho la cabaña, dado q ya conocíamos los vericuetos de la villa, entonces son inolvidables los asaditos en el deck de la cabaña, con la vista del lago Nahuel Huapi y las montañas, además el tiempo se porto muy bien y hasta pudimos disfrutar de la pileta climatizada enclavada en este maravilloso paisaje.
Quizás también, esta segunda vuelta a la villa nos ayudo a conocer gente encantadora, además de Luz y de Ignacio, se agrega Tomas Orellana Cornejo, un personaje interesante, de nacionalidad chilena, amante del jazz, joven pero con conocimientos tan antiguos de figuras argentinas que quedamos sorprendidos, muy simpático y servicial, o sea, q x todo lo expuesto: estoy ansiosa de volver a disfrutar otra estadía en Quetrihue.
Hemos caminado alrededor del lago Correntoso, un lago mucho más chico pero no menos hermoso q el Nahuel Huapi, al cual se une por medio del rio Correntoso, q es uno de los ríos más pequeños del mundo, no llega a los 300 mts.
Por último, y como cereza del postre, el día anterior al regreso, Ignacio nos invito a un paseo en su gomon, y cruzamos todo el lago hasta un lugar inhabitado por gente, solo por animales y con una hermosa vegetación, desde aquí observamos la villa de la vereda de enfrente y quisimos tener grabada esta imagen para q nos acompañe al volver.
28 de Mayo, 2012
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solomochila
2010-07-17 16:43:17
- Tienen idea como son los días por enero?? hace más calor?? o llueve mucho?
http://solomochila.blogspot.com -
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