Crónicas de Viaje

Isla Mujeres, fiesta, playa y arrecifes...

Ver perfil del usuario

por: MAFERFER

Subí tu crónica
(0) (0)
De nuestro viaje: México entre Aztecas, Mixtecas, Olmecas y Mayas......

Isla Mujeres, fiesta, playa y arrecifes...

Isla Mujeres, México — martes, 8 de junio de 2010

En Tulum, el día anterior compramos la excursión a Isla Mujeres, por consejos de otros viajeros, ($mex 500,00 u$s 40,00 x pers.) con todo incluido. El operador: San Cruise; vean lo que incluia el paseo: transbordador Caribbean Carnaval con barra libre a bordo, fiesta a bordo, tour al centro de la isla, kayaks, bicicletas, almuerzo buffet, todas las comodidades del Club de Playa "El Pescador", hamacas, camastros, lockers, canchas de deportes y atención médica. Y con pago adicional: snorkel, buceo, masajes, carritos de golf para recorrer al isla y hasta toallas. ¡Una tentación, para nada despreciable!

A las 9,30 hs. ya nos encontrábamos en Playa Tortugas, donde nos esperaba Ramón, para que le abonáramos el 50 % restante del tour y entregarnos los vouchers correspondientes junto a la consabida y colorida pulserita.

A las 10,00 hs. embarcamos en el transbordador, muy amplio, cómodo y un claro estilo caribeño. Para unir los 11 kms. que separan Isla Mujeres de Cancún, tardó casi una hora. Una hora que nos permitió, a los más de 200 pasajeros, en el barco, pasarla en una atmósfera de fiesta sin pausas, con la excelente animación de un staff desbordante de simpatía, a lo que hay que sumarle la gran variedad de bebidas de consumo libre, cervezas, piña colada, refrescos y jugos.

Compartíamos el lugar en el barco, con un grupo familiar de California EEUU, un médico mexicano y dos enfermeras, acompañantes de un numeroso grupo de personas mayores de Tamaulipas, que vacacionaban gracias a la ayuda del Estado Mexicano. Contagiaba el placer con el que vivían su paseo. El americano, pese a las advertencias de su esposa, se tomó todo “…¡hasta la temperatura y la presión…! como dijera uno de los abuelos mexicano; los camareros, constantemente te ofrecían un vaso con bebida, si te veían con las manos libres.

El club de playa “El Pescador” es un lugar muy bien diseñado para un turismo exigente. Entre las numerosas actividades incluidas, elegimos una que había que pagar “…al más puro estilo consumista…” y ocupaba más tiempo: el snorkel ($mex 350,00 u$s 28,00 x pers.). Sin duda, esta práctica, nos había cautivado y estaba preparado: en Tulum, había adquirido una cámara fotográfica submarina descartable ($mex 100,00 u$s 8,00)  y alimento ($mex 25,00 u$s 2,00)  para atraer la fauna marina, siempre que no se le ocurriera aparecer a un tiburón, y fotografiarla.

Tres horas de regocijo con el snorkel, los arrecifes coralinos, y la variada fauna marina, regresamos al Club de Playa, para acceder rápidamente al comedor y degustar todo tipo de platos mexicanos, acompañados de un trío musical de estilo caribeño. Tras el almuerzo nos alpotronamos en unos camastros playeros, apreciando los turquesas del mar, la brisa en la piel y los sonidos de la rumba, el merengue y la salsa, que te hacen exclamar: ¡¡¡Aaahhh el Caribeee…!!!

A las 15,00 hs, embarcamos para visitar el centro de Isla Mujeres, llegamos en 15 minutos. La Isla tiene una extensión de 7,5 kms de largo y 500 ms. promedio de ancho. La fisonomía de la ciudad, caracterizada por un arquitectura isleña caribeña, con mucho colorido. A simple vista parece un gran centro comercial o “bazar”, comercios de todo tipo, artesanía, joyas y otros productos, que se ven en otros lugares de México, incluso Galerías de Arte, con precios en dólares y bastante caros.

Aproximadamente a las 17,00 hs, iniciamos el regreso a Cancún. La fiesta en el barco continúa, ahora con un ritmo más intenso y con la participación de algunos turistas más audaces. Nuestro amigo californiano, prosiguió con su infusión alcohólica y los abuelos muy cansados y cargados de recuerdos, sus caras trasuntaban el inmenso gozo vivido en el día.

Los animadores del barco ya en el embarcadero, nos despiden con una amistosa canción mexicana. “…Nora, son nuestras últimas horas en México… tengo una extraña sensación”, en un lapsus filosófico, me respondió con letras de la canción de saludo del barco, que habíamos escuchado atentamente:
“Nuestra vida es así, viajar, cantar, es nuestro destino.
“A veces llorar, a veces reír, seguir el camino.
“Al final los amigos no se olvidan de los amigos”.

¡¡¡Chauuu MEXICO Amigo!!!

10 de Octubre, 2014