(0) (0)

A Córdoba en auto

Son 738 Km desde Buenos Aires hasta la capital cordobesa que nació, en 1573, en el Camino al Alto Perú. Fiel a su naturaleza de ser enclave vinculante, en ella convergen buena parte de las rutas que atraviesan el país. Te damos algunas recomendaciones si parás en Rosario y  te decimos qué visitar una vez en Córdoba.

Si parás en Rosario (Km 303)

En plan muy relajado, vayan por la autopista de ruta 9 hasta Rosario. En la ciudad hay nuevos y buenos hoteles, y una costanera que privilegia el río como nunca lo hizo Buenos Aires. El diseño de iluminación del Monumento a la Bandera inaugurado con motivo del 50° aniversario –en 2007–, merece verse. Paseen, coman rico y sigan a la mañana siguiente.
Si quieren llegar cuanto antes, paren en el km 273, en la Shell de General Lagos (en las afueras de Rosario), y no aflojen hasta llegar a destino.

En Córdoba...

La ciudad da para quedarse. Si hace unos años que no va, sepa que a los valiosos hitos de siempre –la Manzana Jesuítica, la Catedral, el museo del Marqués de Sobremonte y La Cañada–, se han sumado algunos otros que merecen ser visitados.
Después de más de cuatro años cerrada por restauración, volvió a abrir la Capilla Doméstica, joya jesuítica que terminó de construirse en 1668. Su techo abovedado es una maravilla que pasó serios peligros de desplomarse por falta de mantenimiento. Con la reapertura, en noviembre de 2008, también cambió la forma de conocerla. La Iglesia, orgullosa de su templo, ha retomado la potestad de la visita, de modo que éste ya no está contemplado como parte del tour de la Manzana Jesuítica. Hay que tocar el timbre en la entrada sobre la calle Caseros y coordinar con los curas un horario.
El Palacio Ferreyra –que abrió en 2007 como Museo Superior de Bellas Artes Evita– fue elegido como una se las Siete Maravillas cordobesas por los lectores del diario La Voz del Interior. Hay que darse una vuelta y dejarse asombrar tanto por la mansión de estilo francés de principios del siglo XX restaurada por la Fundación Legado Cultural, como por su importante pinacoteca.
El Caraffa, en cambio, fue concebido como museo desde su inauguración en 1916. En 1962 se realizó la primera ampliación y en 2007 la más reciente, que triplicó la superficie de exhibición: pasó de tener tres salas a nueve, con un total de más de 7000 m2.
La parte bohemia y nostálgica queda en el barrio de Güemes. Es como el San Telmo cordobés: la feria que funciona en el Paseo de las Artes y en el pintoresco pasaje Revol abre los sábados y domingos por la tarde.
El distrito de Nueva Córdoba no es nuevo. Se trata en realidad del barrio en el que se instalaron las familias acomodadas a comienzos del siglo XX. Los alrededores de la plaza España, el boulevard Chacabuco y la avenida Olmos son testimonios de aquellos años de lujosos palacetes. En 1950, con la creación de la Ciudad Universitaria, su fisonomía se modificó. Llegaron los primeros edificios destinados a albergar a gran cantidad de estudiantes que querían vivir cerca de las facultades. Lo que sí tiene de nuevo son sus espacios culturales y artísticos, que surgieron también hacia 2007.
El corredor cultural que concentra arte y patrimonio de la ciudad lleva el nombre de Media Legua de Oro, y el folleto explicativo, con plano incluido, puede solicitarse en la Oficina de Turismo del Cabildo o en el Buen Pastor. Con ganas de caminar, es un buen plan para cualquier día de la semana (excepto lunes en que están cerrados los museos).
La Media Legua de Oro Cultural es un recorrido de 2.500 metros entre la plaza San Martín y la Nueva Córdoba. Para los que no quieran caminar tanto, una buena propuesta es dejar el Teatro Real y el San Martín para hacerlos por separado e iniciar el recorrido en el Buen Pastor.
Inaugurado en agosto de 2007, el Paseo del Buen Pastor, parece haber existido como centro de encuentro de los cordobeses desde siempre. El movimiento es constante a toda hora. Cuesta imaginarse que aquí funcionó durante 100 años una cárcel de mujeres, bajo el cuidado de la congregación de las hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor de Angers. El contraste del conjunto con la Iglesia de los Padres Capuchinos, ubicada enfrente, constituye la imagen de la Córdoba actual; el encanto de lo moderno con el atractivo de lo antiguo.
Antes de irse, para hacer como los locales, no deje comerse un choripán en el puesto del Dante –próximo al Monumento a Dante Alighieri– en el Parque Sarmiento. Por último, para cumplir con el souvenir de la oficina, pase por La Costanera: las mejores colaciones regionales.

 

Más información y datos útiles de este viaje: Dónde comer y dormir en Rosario, Villa María y Córdoba. Paseos y excursiones en la capital cordobesa


Nota publicada en marzo de 2013.