Escapada: finde campestre en Estancia La Alameda
A la tranquilidad del campo se suman las pacíficas aguas de la laguna de Chascomús. Una alternativa para salir de la gran ciudad a sólo 120 km de la capital.
El leitmotiv para hospedarse en esta estancia es su paisaje. Un casco de 1789 -salvado de la demolición por el matrimonio Cánepa, encargado de la estancia- se levanta en un terreno de 40 hectáreas que limita con la laguna de Chascomús.
El casco, de estilo andaluz, se compone de tres cuerpos edilicios, que convergen a un jardín central con un aljibe y un magnolio. El más importante se levanta a orillas de la laguna y de una gran piscina rectangular (entibiada en los días más frescos, de octubre a marzo) con su deck de madera. En dicho edificio, está la sala de lectura, con una pequeña biblioteca –compuesta, en gran medida, por ejemplares que dejan los huéspedes– y una chimenea, que surgió con la reforma. En un ambiente contiguo, funciona la sala de juegos, además de contar con TV satelital, dato no menor teniendo en cuenta que son muy pocas las habitaciones equipadas con TV. Por último, completan sus dependencias una habitación doble y uno de los dos departamentos existentes.
Las seis habitaciones restantes se distribuyen entre los otros dos edificios que componen el casco. Decoradas con estilos disímiles (los Cánepa los identifican como francés, italiano, etcétera), todas lucen muebles antiguos que fueron rastreando en remates. En ninguna falta aire acondicionado frío/calor ni Wi-Fi, y cada cual con su flamantísimo, amplio baño. El eclecticismo impera en los ámbitos de este hotel.
Juan es el encargado de atender a los huéspedes –a quienes conoce por el nombre– en los cuatro servicios de comida. El desayuno contempla jugo de naranja exprimida, medialunas de panadería, tostadas para untar con dulce de leche (de blister) y un delicioso y húmedo budín casero. El almuerzo de tres pasos es la única comida que, según el día de la semana, tiene lugar en un megasalón para eventos, con capacidad de hasta mil personas. Sépalo: miércoles, viernes y domingos el huésped comparte la mesa con los turistas, en general extranjeros, que llegan a comer asado mientras cuatro parejas de bailarines hacen sus coreografías al ritmo de chacareras y gatos. El resto de los días, se almuerza en el comedor del casco. A la hora del té llegan los brownies, las galletitas de manteca caseras y las pastafrolas de dulce de membrillo o de leche, sello de la casa. A la hora de la cena hay menú fijo, salvo casos especiales (si hay chicos, por ejemplo, o alguna necesidad que plantea el huésped), de tres pasos.
La Alameda
Juan Manuel de Rosas 2250, Chascomús I T: (011) 15- 5713-3534 I www.estancialaalameda.com
La doble, desde $420 por persona. Los menores de 2 a 8 años abonan la mitad de la tarifa. Esta incluye pensión completa con bebidas, actividades y acceso al show de folclore. Día de campo, desde $160 por persona.
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